sábado, 30 de enero de 2010

1540 d.C. (capítulo 1)

...de acuerdo, de acuerdo,
no lo voy a negar: realmente me gusta esa hermosa mujer ... pero es inalcanzable

Claro!, ella es de la nobleza...

es obvio que no sabe ni que existo

saben?... daria lo que fuera por que
algun día me mirara... sólo eso, una mirada

bah!, en que estoy pensando?

una PRINCESA con un plebeyo?
jajaja, ni en sueños!... bueno, eso me dice Joshua,
un pequeño mozo, el cual no tengo
mucho de conocer, que trabajaba en el castillo

y, si a eso le sumamos que sólo soy un niño...
CARAJO! realmente es imposible

...

como cada viernes, salí a tomar una copa a la
vieja taverna de Sorev, una amiga de la infancia
el cual, cada noche me trataba de convencer que
dejara ese sueño estùpido, pues no me dejaría
nada bueno... y menos si bebía por ello

¿que como lo sabía?

creo que no sólo ella, pues yo tengo la manía de sentarme
en aquella mesita rota y fea, junto a la ventana, la cual,
tiene una vista hermosa del castillo

pero... por alguna razón, éste viernes decidí cambiar
de mesa... no sé, algo me dijo que sería una noche... diferente
así que me senté en una mesa cerca de la barra

pero no estoy tomando. NO

sólo me dedico a dibujar figuras al azar en la mesa
y a comer trocitos de queso, cortesia de la linda Sorev

un segundo... alguien entró por la puerta...
pero... sé que no es un hombre, pues el sonido
de los tacónes es delator

claro!, es una mujer!

trae puesta una boina blanca...bueno, un poco gris
por la mugre, la cual tambien cubre un poco
de su vestido, el cual no luce nada bien
pues parece que se cayó en tierra

la mujer pide un trago...

jaja, parece que no le agrada del todo
así que, mientras Sorev se distrae un momento,
la chica sale del lugar sin pagar

de nuevo, algo me dice que pagara eso
sólo que... no tengo mucho dinero...
y es normal: soy pobre

pero busco hasta el fondo de mis bolsillos y
saco todo lo que tengo, y lo dejo sobre la barra

salgo a ver hacia donde se dirige aquella mujer...
camina hacia una esquina, pero, al escuchar
el ruido de los caballos reales, corre hacia
el lado opuesto y desaparece entre un callejón

un minuto... parece que dejó caer algo...
...si!, es un pequeño pañuelo...
pero... ¿que es esto?

es...es...

EL ESCUDO REAL!

....

1 comentario:

Anónimo dijo...

Corre, corre, corre!